La Val d'Aran se encuentra en la vertiente francesa de los Pirineos. Esta particularidad refuerza más la independencia de este valle español formado, entre otros, por sus típicos pueblos, un entorno inigualable, una gran cultura románica, la estación de esquí de Baqueira-Beret, etc.
Sin duda, uno de los pueblos más con mayor encanto es Artíes. Situado en el Alto Arán, a medio camino entre la estación de esquí y Vielha, la capital de la comarca. Arties ha sabido preservar toda su esencia, su autenticidad y su tranquilidad. Así como en el resto de pueblos de la Val d'Aran, destaca la tradición de su característica arquitectura local: casas de piedra y madera, cubiertas por techos de pizarra, una auténtica maravilla. El río Garona, que cruza toda Francia, nace en el Pla de Beret, y se pasea por todos los pueblos de la región transmitiendo calma y equilibrio.
Artíes también es conocido por su ambiente " après-esquí", aquí encontrarán restaurantes y bares para todos los paladares, destacar sobre todo sus bares de tapas, dónde reina un ambiente distendido y cordial. No podemos hablar de Arties sin nombrar al Hotel Casa Irene, punto de encuentro de amantes de la gastronomía, frecuentado por la flor y nata del país. Este pequeño hotel montañés les acogerá con los brazos abiertos y les ofrecerá todas las ventajas de un hotel de lujo con un trato familiar.
Situado en el corazón de las montañas. Antiguamente, Montgarri fue una aldea de veraneo y lugar de peregrinación. Hoy sólo quedan las ruinas de dicho pueblo y en él sólo quedan en pie la iglesia y el antiguo hospicio. Afortunadamente, una asociación salvó los monumentos y los ha restaurado. El hospicio es ahora un confortable refugio, llevado por tres araneses que les sorprenderán gratamente por su agradable trato y la gastronomía típica de la zona.
En invierno, el lugar es sólo accesible en esquí, raquetas, en trineo tirado por perros o en moto de nieve. Para nosotros ha llegado a ser cita ineludible de nuestras estancias. Mientras el helicóptero espera fuera, podréis saborear al borde de su inmensa chimenea una comida típica elaborada por sus guardas. Un ambiente montañés, rústico y cálido que permanecerá sin ninguna duda uno de los momentos privilegiados e inolvidables de vuestra estancia.
Pyrenees Heliski